La venta se da en el momento en el que se abre un GAP entre el valor percibido y el precio de ese valor.
El cliente debe sentir que está recibiendo más valor del que está pagando.
Para lograr esto tu tienes solo dos opciones:
O bajas tus precios.
O incrementas el valor percibido.
Muchas veces caemos en el error de bajar nuestros precios, pensamos que es la forma más fácil y segura de amarrar la venta.
Sin embargo en muchas ocasiones es más fácil incrementar el valor percibido a través de servicios adicionales, garantías o productos complementarios a tu oferta.
La próxima vez que quieras bajar tus precios para ser más competitivo piénsalo dos veces y mejor organiza una sesión de trabajo con tu equipo para generar ideas de como puedes incrementar el valor percibido sin complicar tu operación.
Te puede interesar: Branding: una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu negocio